Visitando la armería (parte 17)

Ha sido una Semana Santa larga, incluso en BcP Juegos. Estamos seguros que lo habrás pasado mal, esperando por ese artículo que nunca llega. Bien, pues aquí estamos de nuevo. No lo dudes más y pásate por «Visitando la armería» para ver esas réplicas de Brickarms que puedes encontrar en nuestra tienda.

Y para empezar, nada mejor que volver a una de nuestras categorías preferidas, que hasta ahora hemos explotado poco: las pistolas. Ahora solo necesitamos encontrar un gran representante que nos lleve a fantasear con espías. ¿Adivinas? Sí, es la entrañable Walther PPK.

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Creada por el ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial, se trata del modelo compacto de la Walther PP. Con un peso ligeramente superior al medio kilo, 590 gramos, la PPK podía ser escondida con facilidad, por lo que era especialmente querida por la policía secreta.

A su reducido tamaño (155 milímetros) se le sumaba su fiabilidad, su facilidad de mantenimiento y su «relativa» potencia de fuego. Pero sobre todo, sobresalía por ser la primera pistola automática que no se disparaba por accidente con una bala en la recámara.

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Pero más allá de sus caracteríticas portentosas y su buen historial, esta arma es conocida por dos hechos: Hitler se suicidó con ella y fue la favorita de James Bond durante sus primeras 17 películas. De hecho, junto con la Walther P99, es una de esas pistolas que se asocian, irremediablemente, al espionaje.

Y llega el momento de hablar de otra arma de reconocido caracter: la TT-33.

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Diseñada en 1930 para sustituir al revólver Nagant, la Tokarev TT-33 pronto se convirtió en una de las más utilizadas por el Ejército Rojo. Esto se debe a que, como casi todas las armas rusas, era extraordinariamente fiable y precisa, así como fácil de mantener. Aunque debido a su bajo coste, sus elementos solían ser de baja calidad.

Con una potencia de fuego nada desdeñable (munición de calibre 7,62 o 9 milímetros) y una puntería temible a media distancia, así como una simplicidad pasmosa, este equipamiento llegó a ser utilizado incluso por el ejército nazi, que contaba con balas del mismo calibre.

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Tal fue su éxito, que se mantuvo en activo hasta 1954 y llego a ser producida y copiada en un gran número de países, como China, Hungria, Egipto o Corea del Norte.


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