Ya están aquí las novedades de primavera

Sí, ya lo habíamos comentado en una entrada anterior. Pero es hora de indagar un poco más en profundidad en ello. Así que, hoy vamos a contaros algo sobre algunas de las nuevas armas de Brickarms para que os animéis a probarlas con vuestros soldados de amarillo.

Y para empezar, pasamos revista a las armas provenientes de la Segunda Guerra Mundial, en este caso la conocida ametralladora Bren.

Bren_Black_S

Se trata de una ametralladora ligera de apoyo diseñada en 1930 para ser usada en vehículos ligeros o en avances de infantería. Con un peso en torno a los 10 kilos y poco más de un metro de largo, podía cumplir esa función perfectamente y era tenida en alta estima por las fuerzas británicas.

Solo tenía un pequeño problema, su cono de fuego estaba sorprendentemente concentrado, por lo que no era muy buena en fuego de supresión. Pero a cambio tenía una precisión difícil de alcanzar con otras armas de estilo similar, por lo que solía ser usada por tiradores precisos.

Bren_Gallery_1

El alcance efectivo era de 550 metros aproximadamente, si bien el máximo llegaba a los 1.000 metros, y su cadencia de fuego de unas 500 balas por minuto. Claro, que el cargador, cerrado y de diseño curvo, solo tenía capacidad para 30 balas, lo que por otra parte garantizaba que el cañón no se sobrecalentara demasiado.

Aunque barata y resistente, en este sentido no tenía ni punto de comparación con la siguiente arma, la DP-28, de la que se decía «si le echas tierra, seguro que disparará mejor».

DP-28_Black_S

Con una capacidad de fuego de 500 proyectiles y un alcance de unos 800 metros, resultaba una gran arma de apoyo a la infantería, especialmente porque su bajo coste permitía fabricarla en ingentes cantidades y cambiar las piezas al más mínimo problema.

Que eran, por otra parte, bastante numerosos, dado que el trípode que sostenía este pequeño monstruo de 12 kilos se rompía con una facilidad pasmosa. Aun así, sus cargadores redondeados situados encima del cañón facilitaban que este durara más tiempo, si bien restaban algo de precisión y hacían engorroso el proceso de recarga. En especial si se tiene en cuenta que su capacidad era de 48 balas, poco para la Segunda Guerra Mundial (aunque similar a la anterior).


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *